Auditorios y Teatros

Auditorio de Tenerife

Auditorio de Tenerife

alt

Director artístico: José Luis Rivero

El Auditorio de Tenerife fue inaugurado en 2002 como empresa pública dependiente del Cabildo Insular. El espacio, sin embargo, hubo de esperar al año siguiente para su inauguración. Desde entonces, el emplazamiento, de arquitectura vanguardista, y localizado en pleno Santa Cruz de Tenerife, ha servido como sede de la Orquesta Sinfónica de Tenerife y de la Ópera de Tenerife. A su vez, sirve como espacio diferentes proyectos impulsados desde el Área de Cultura y de Educación del Cabildo de Tenerife, y para desarrollar su propia área educativa y social.

Los valores que se defienden desde el Auditorio de Tenerife se basan en una exigencia de excelencia en todo lo relativo a la programación y los procedimientos llevados a cabo. El enfoque se orienta hacia la innovación en los aspectos artísticos y tecnológicos, el intento de diversificar e integrar las sensibilidades de distintas audiencias, así como de distintas generaciones, siempre fomentando la labor pedagógica a la par que la crítica. A su vez, hay una defensa por las empresas locales y la formación; tareas que son tomadas con total seriedad.

El edificio, fundado en 2003, es obra del afamado arquitecto y escultor Santiago Calatrava, Permio Nacional Príncipe de Asturias de las Artes de 1999 y Premio Europeo de Arquitectura de 2015. Cuenta con 23.000 metros cuadrados y con aforos máximos en sus salas Sinfónica y de Cámara de 1.616 y 422 butacas, respectivamente. Además, ofrece otros espacios polivalentes como las salas Castillo, Puerto, Alisios y espacios comunes como la plaza o el hall.

El edificio es un conjunto espectacular, no solo por su diseño y construcción, sino por el cuidado de sus detalles —véase la técnica del trencadís (composición por azulejos irregulares) de su blanca envoltura— y su ubicación a orillas del Atlántico.

No es solo en lo estético donde el Auditorio de Tenerife se compromete, sino que su nivel de exigencia se aplica a las preocupaciones medioambientales, especialmente teniendo en cuenta el espacio que ocupan, tan ligado al entorno natural; y a un compromiso de calidad turística, imprescindible también para un lugar como Tenerife, tan solicitado a este respecto.

En su interior, cuenta con una joya de la organología contemporánea: su órgano. Construido por el prestigioso maestro organero Albert Blancafort y su equipo, se trata de un instrumento único por su sonoridad y registros, además de por su diseño. A lo largo de la Sala Sinfónica surgen los 3.835 tubos que lo componen y que son controlados desde el escenario por su consola.

MuLTIMEDIA